Más de 50 mmdp no se etiquetaron a ningún rubro y nadie sabe cual fue el destino de ese dinero. Encima de ello, el propósito del impuesto era reducir la obesidad, objetivo que no se ha logrado.
Carlos Méndez CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 18 (EL UNIVERSAL).- En casi tres años, el gobierno ha recaudado 53 mil millones de pesos por el impuesto especial a bebidas azucaradas. Después de este tiempo, nadie, ni siquiera los legisladores, sabe en qué se han utilizado dichos recursos, excepto que 1% de este dinero se ha invertido en bebederos para las escuelas públicas.
De acuerdo con datos obtenidos por EL UNIVERSAL, vÃa la Ley de Transparencia, hasta la fecha se han adjudicado contratos para la instalación de cerca de 6 mil bebederos, para los cuales el Instituto Nacional de la Infraestructura Educativa ha otorgado 686 millones 965 mil 816 pesos a 12 empresas.
“No existe un mecanismo para identificar el destino especÃfico de los recursos recaudados mediante el IEPSâ€, respondió Hacienda a otra solicitud de información.
El senador Armando RÃos Piter (PRD) presentó a la AuditorÃa Superior de la Federación un recurso de revisión para conocer el uso que se le ha dado al dinero recaudado.
Además, el objetivo de este impuesto era no sólo conseguir más recursos, sino disminuir la obesidad y evitar que las personas consumieran más refrescos. Esto no se ha logrado y el costo por el precio de estas bebidas lo ha pagado, al final, el consumidor.
Desde 2012 la obesidad se consideró epidemia en México. La mitad de la población adulta tenÃa sobrepeso. Para combatir este mal, el 11 de diciembre de 2013 se publicó en el Diario Oficial de la Federación que todas las bebidas azucaradas, incluyendo refrescos, tendrÃan un impuesto de un peso por litro.
La epidemia de obesidad se ha agravado en los últimos 20 años, explicó Simón Barquera, director del área de Investigación en PolÃticas y Programas de Nutrición del Instituto Nacional de Salud Pública. A julio de este año, las cifras de casos de obesidad aumentaron.